Hoy les traigo un tutorial de peinado. El primero en el canal y, para inaugurar esta sección, elegí uno que ustedes pidieron bastante y que es facilísimo.

Para que vean que “no hay mal que por bien no venga”, les voy a contar algo que me pasó hace unos meses, un ejemplo tonto pero que tiene que ver con esto. Quienes me siguen en Instagram (@kareninalukoski), habrán visto que cambié de peluquero y fue una verdadera odisea conseguir un buen resultado. El primero al que fui, me dejó una mecha rubia suuuuuper ancha en el flequillo que odié. Esta situación, me obligó a hacer algo momentáneo para disimularlo hasta que lo pudiera modificar. Nunca supe hacer trenza cocida pero mi flequillo “a lo Neymar en su época dorada”, me forzó a aprender. ¡Ahora sé hacer trenza cocida! ¡Jaja! Quería contarles esto porque si bien, es una pavada, yo creo que de todo siempre se puede sacar algo positivo, algo bueno. Esto se aplica a todos los aspectos de la vida (sí, a los más heavy, también). Todo es cuestión de perspectiva, de cómo elegimos mirarlo.
En fin, filosofías aparte, acá estoy yo, enseñándoles algo de lo que no tenía idea hasta hace un tiempo atrás. 🙂

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¡Espero que les haya gustado, que se haya entendido y que lo puedan aprovechar! Me encantaría que me etiqueten si lo llegan a hacer. Y cuéntenme, ¿qué anécdota tienen de algo bueno que hayan aprendido después de una situación desafortunada? (Vale cualquier historia, no sólo relacionada a la belleza) ♥